sábado, 14 de julio de 2018

"EL DESTINO SE RIÓ DE MÍ


Escribo con el mundo desmoronado a mis pies. Sintiendo que la confianza que he puesto en la gente ha comenzado a ser una parte expuesta de mi que fue innecesaria. Hace muchos años que consentí que me pisaran, que dejé y permití que todas esas personas que me dañaban fueran mis verdugos y ahora ya es demasiado tarde para rectificar, demasiado tarde para dar marcha atrás. 
Haciendo balance de mis 30 años puedo sacar a la luz uno a uno los desengaños que he sufrido a lo largo de estos años: He vivido el rechazo de la que consideraba una buena amiga porque no bebía ni me acostaba con hombres mayores (tenía 15 años) el rechazo de familia que deberían haber estado para mí, y que nunca lo estuvieron. Insultos y vejaciones de personas que a penas me conocían nada más que por lo que se decía de mí a través de otras personas dañinas y tóxicas. He convivido con el rechazo y la vergüenza de mi misma, hasta el punto de no poder mirarme en el espejo sin echarme a llorar de rabia, sin poder dedicarme palabras de odio hacia mí misma. Para acabar con una relación enfermiza y soportando, después de todo, como él es la pobre victima de las circunstancias porque "en el fondo es buena persona"
Estoy cansada. Cansada de gente falsa, mentirosa,... de amigos que fingen serlo pero en realidad no le importas nada, de familia que solo lo es por apellido, de esa gentuza que te juzga sin saber quien eres, de toda esa basura.
No debería ser tan difícil ser importante para alguien. No tener que suplicar un cariño que parece que está negado para ti. 
En momentos creo que, si no estuviera, nadie se daría cuenta y eso es quizás, lo más triste de todo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA VERDAD

Hoy, por fin, tras casi dos años e innumerables comentarios sobre lo ocurrido voy a contar la verdad. Y os preguntaréis Porque? Porque aho...